martes, 29 de junio de 2010


Hay un lugar en nuestra alma que nadie visita. Es demasiado difícil llegar a él, y aunque alguien consiguiera llegar tampoco le dejaríamos entrar. A veces nos parece que lo descubrimos ante la gente, que abrimos la puerta para que pasen nuestros más preciados amigos, que nos sinceramos del todo... pero no es cierto. Nos engañamos aparentando que nos hemos abierto ante el otro... pero es sólo la antesala. Aún existe otra puerta más, una puerta que jamás abrimos.
Es el lugar donde viven nuestros secretos mejor guardados, aquellos que no hemos desvelado ni a nosotros mismos. Esos miedos que no queremos reconocer, esos sueños que luchan por salir a la superficie y hacerse realidad... ahí habita la tristeza más profunda, y el amor más grande. De ahí nacen nuestros deseos, y ahí mueren nuestros silencios.. las palabras que nunca llegamos a pronunciar, y las ilusiones que nadie sabe que tenemos. Lo que no sabemos explicar, porque pensamos que nadie lo entendería, duerme en la oscuridad de ese agujero negro.
Ahí vive también nuestra estrella.. y la luz que mostramos es tan sólo la que se escapa por la rendija de la puerta.

miércoles, 24 de marzo de 2010


Cuando cierras los ojos por un instante y comienzas a soñar
ese sueño se convierte en tu mundo real, en el cual tienes alas y puedes volar.
Si puedes hacerlo
, deja volar tus sueños y recorre ese mundo de fantasias con tus alas abiertas para que puedas ver todo lo que tus sueños te ofrecen.
Deja de lado los miedos, las preocupaciones, todo lo que no te deja volar y dale rienda suelta a los sueños que has guardado por tanto tiempo por no a atreverte a soñar.
Ten confianza en ti mismo, acepta volver a empezar a soñar, no mires hacia atras, transita por caminos desconocidos, arriesgate, actùa con entusiasmo, no te rindas tan fàcil y cuando lo hayas logrado, disfruta de cada uno de ellos y deja una huella para que otros que no se han atrevido aùn a volar, puedan hacerlo, y los lleve al vuelo de la
felicidad

domingo, 28 de febrero de 2010



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Llegan muchos corazones, ninguno compatible con el mio, la insistencia de latir igual va matando a lo que jamás he sentido.
El latir de un corazón terco, asimilo el ritmo del mio pero, de nada le sirvió pues era triste el desafío.
Solo espero al indicado, al gentil corazón despistado aquel, que me haga sentir que realmente me ha encontrado.
Y que a la dulzura de mi ser la atreva a hacer soñar,demostrando amor y lealtad, es lo único que pido sin más.